Guardias civiles de Burela abatieron ayer por la mañana a tiros a una vaca mostrenca que había bajado a unas fincas situadas junto a una vivienda de Bouzaschás, en la parroquia de Rúa (Cervo).
Según las informaciones recabadas, el animal era muy agresivo, más parecido a un toro que a una vaca, ya que embestía a todo aquel que se le acercara. En realidad, fueron dos las reses que se metieron en unas fincas sembradas a nabos y remolacha, comiéndose parte de la cosecha y pisando y destrozando lo demás. Una de ellas logró escapar del cercado donde las habían encerrado, quedando solamente la que ayer sacrificaron los agentes.
Como suele ocurrir con este tipo de animales, que no llevan crotal que los identifique, nadie se hizo cargo de la res y, por tanto, tampoco de los daños ocasionados en los cultivos. No obstante, la Policía Local de Cervo, que se personó en el lugar, recogió los datos del propietario de las fincas para saber los daños que había sufrido.
Habitualmente este tipo de reses -vacas o caballo- son de algunos ganaderos que las tienen sueltas en el monte durante todo el año para que se alimenten de lo que van encontrando. El problema surge cuando este ganado se desplaza a las fincas cultivadas y se come lo que encuentran, como ha sido el caso. Ayer, aparte de la policía local, también acudió al lugar personal de Protección Civil de Cervo y la Guardia Civil.