Una patrulla de la Guardia Civil descubrió a un conductor de Ribeira de Piquín, F.F.F., de 47 años, con una tasa de alcohol de 1,14 miligramos por litro de aire espirado. La intervención se produjo a las dos menos cuarto de la madrugada de ayer en la carretera que une el municipio de Ribeira de Piquín con el límite de la provincia y Asturias, en el kilómetro 1,7. El conductor fue imputado por un presunto delito contra la seguridad del tráfico.
Además, a la una y media de la madrugada del pasado sábado, fue detectado otro conductor bebido en el municipio de Vilalba, en la carretea LU-541. Se trata de L.D.F., de 54 años, natural y vecino de Begonte. La tasa que dio en la prueba que le realizaron fue de 0,87 miligramos por litro de aire. En ambos casos, la infracción es de ámbito penal y llevará al banquillo a los dos conductores.
Por otra parte, dentro de la información de tráfico es de reseñar que ayer se contabilizaron, entre las doce de la noche y las seis de la tarde, un total de cuatro accidentes en las carreteras de la provincia. Dos de ellos ocurrieron en la comarca de Lugo, una en la de Ancares y otro en la de A Mariña, según informaron fuentes del 112.
Fuentes de la Guardia Civil de Tráfico informaron anoche de que la circulación era normal. Aconsejaron a los conductores que tuviesen previsto hacer desplazamientos de madrugada que extremasen las precauciones como consecuencia de la previsible existencia de bancos de niebla, especialmente en la zona central de la provincia. La zona más afectada por las nieblas está siendo la de la de Lugo y su área de influencia, sin embargo no hay constancia de que este fenómeno meteorológico causase algún accidente.