Hallados 53 gramos de coca y 103 de hachís en la casa de A Ermida donde detuvieron a cuatro magrebíes

Los cuatro magrebíes detenidos el viernes pasado en la zona de A Ermida (Foz) quedaron en libertad provisional, con obligación de comparecer el 1 y 15 de cada mes en el juzgado, tras prestar declaración en el Juzgado de Viveiro.

La policía judicial de la Guardia Civil de Burela les echó el guante cuando realizaban un registro en una vivienda de dicha localidad focense, donde al parecer, hallaron 60 bolsitas de cocaína, con un peso total de 53 gramos, y 103 gramos de hachís, así como unas matrículas falsas.

Los agentes acudieron a dicho domicilio tras recibir una petición de la Guardia Civil de Segovia que, en un control realizado días pasados dentro de un vehículo, en San Rafael, a la altura del kilómetro 70 de la AP-6, sentido a Coruña, se toparon con medio kilo de cocaína en el coche y tres personas: un ciudadano español, una mujer indocumentada y un tercer individuo que se dio a la fuga y que no consiguieron detener, pero que dejó en el coche una solicitud de empadronamiento en el que figuraba como domicilio una vivienda de A Ermida, en Foz. Su nombre responde a las iniciales A. M.

Según las fuentes consultadas, en el momento en que se efectuaba el registro de esta casa llegaron al lugar, en un vehículo, del cual era titular el que traía las llaves de la vivienda, los cuatro individuos mencionados (entre ellos no estaba A. M.). Todos ellos se desvincularon de la droga, señalando que no vivían en esa casa, aunque se daba el caso de que uno era el que figuraba como arrendatario, algo que justificó diciendo que de hecho vivía en otro lugar con su familia, pero que el contrato se hizo a su nombre porque era el que tenía los papeles en regla. Mencionaron que conocían de vista a A. M. , pero que no sabían lo que había dentro de la vivienda. Uno dijo que la utilizaba de forma muy puntual y los otros tres que iban allí a lavar la ropa. Uno trabaja en la construcción, otro está cobrando el paro, otro trabaja en una cantera y el cuarto manifestó que había llegado del sur de España hacía poco tiempo. Ninguno de ellos poseía antecedentes penales.

Por el momento no hay noticias de A.M., el hombre que se fugó del control y que solicitó empadronarse en la vivieda mencionada, una zona situada en pleno área rural, a varios kilómetros del casco de Foz, donde vive alguno de ellos.