Roban aparatos eléctrónicos y dinero en dos pisos de Ribadeo

Los ladrones forzaron las puertas de las viviendas, en la calle San Francisco

robosPersonas desconocidas forzaron con un objeto las puertas de acceso de sendos pisos situadas en la planta séptima del edificio situado en el número 25 de la calle San Francisco en Ribadeo, encima del supermercado Consum, y se llevaron diversos aparatos eléctrónicos, dinero y otros efectos personales.

El joven inquilino de una de las viviendas, H. M., explicó que el robo se tuvo que producir entre las dos y media de la tarde y las diez de la noche del miércoles. Cuando llegó a su vivienda se encontró con la puerta violentada, «al parecer con una pata de cabra». No se llevaron la televisión «porque pesa mucho, pero prácticamente todo lo de valor que había en casa», dijo.

Al entrar en el apartamento se encontró todo revuelto, y comprobó que habían desaparecido una minicadena y una videoconsola que estaban situadas en el salón, y una cantidad pequeña de dinero que no cuantificó que guardaba en un cajón.

La denuncia fue presentada ayer por la mañana en la Guardia Civil, aunque aún no se ha cuantificado el valor de los daños causados ni tampoco de los efectos sustraídos. El dueño de uno de los pisos asaltados explicó también que en la planta solo hay esas dos viviendas, y que en el resto del edificio no hay constancia de más robos.

Nadie oyó ruidos

En principio, tampoco nadie oyó ruidos extraños que hicieran sospechar que viviendas del edifico estuvieran siendo asaltadas, «aunque eso tampoco es raro porque, en la sexta planta no vive nadie y en el resto del edificio la ocupación es mayormente por temporadas, somos pocos los que vivimos continuamente aquí», señaló uno de los afectados por el robo.

H. M. mostraba su sorpresa por el hecho, señalando que la zona es muy tranquila «y nunca pensé que podía ocurrirme esto; siempre pensé que se podía dejar la puerta abierta y que no iba a pasar nada». No confía demasiado en que los cacos sean localizados y señala que «lo peor es la puerta rota».