Rábade contará con efectivos de otras zonas para reforzar la vigilancia

La junta local de seguridad se reunió ayer a raíz de la agresión que sufrió un hombre el sábado▶ Las familias implicadas en la reyerta no se dejan ver por la villa desde hace unos días

juntaLUGO. La junta local de seguridad de Rábade celebró ayer una reunión extraordinaria convocada a raíz de la grave agresión que sufrió un vecino de Outeiro de Rei por parte de unas cincuenta personas el pasado sábado en los alrededores del campo de la feria. La junta de seguridad acordó ayer reforzar la vigilancia en Rábade, especialmente
en las calles donde residen las familias que protagonizaron la reyerta hace unos días, la Rúa Fernando Arias y Rúa do Ferrocarril, así como las zonas comunes, tales como el parque infantil, donde personas de este grupo conflictivo han protagonizado otros altercados en varias ocasiones. Según explicó el alcalde de Rábade, el independiente Francisco Fernández Montes, se va a reforzar el puesto de la Guardia Civil con efectivos de otras unidades, y también se estudia implicar a la Policía Autonómica en la investigación, dado que afecta a menores de edad. Según explicó el regidor, «incrementarase a coordinación entre as diferentes forzas públicas », lo que se traducirá en un mayor control y presencia «de axentes nos lugares que así o requiran», que en muchas ocasiones podrían trabajar de incógnito.
El suceso que propició la reunión tuvo lugar alrededor de las ocho de la tarde del pasado sábado en el campo de la feria. El agredido se encontraba en la cantina de la estación de ferrocarril, desde donde vio que unos niños jugaban en su tractor y le cogían las llaves.
Primero les llamó la atención y, más tarde, al ver que los avisos no surtían efecto fue hacia el tractor y los amenazó. Inmediatamente se formó un grupo de personas — unas cincuenta, según el comunicado emitido por el Concello tras la reunión de ayer— que agredieron brutalmente al hombre, que hubo de ser trasladado al Complejo Universitario de A Coruña.
investigación. En la reunión participaron, además del alcalde, el subdelegado del Gobierno, Jesús Otero; el teniente coronel de la Guardia Civil de Lugo, el capitán y el teniente de la unidad a la que está adscrito el cuartel de Rábade, el comandante de este puesto, la Policía Local, un responsable del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil y un representante de la Policía Judicial de este mismo cuerpo.
En el transcurso del encuentro también se informó de que existe una investigación abierta sobre los hechos. Según indicaron fuentes vecinales, las familias que llevaron a cabo la agresión no se han dejado ver desde hace días por Rábade. Los miembros de este grupo —«que alteran frecuentemente a convivencia cos veciños», según señala el comunicado municipal—, habitan un mismo inmueble en la Rúa do Ferrocarril.