LUGO. La concejala friolense
y diputada autonómica Isabel
García Pacín niega haber sido
la responsable de la denuncia
al sargento de Friol, José Lage
Prado, suspendido de funciones
por seis meses, y afirma,
en este sentido, que el mando «fue denunciado única y exclusivamente
por la propia Guardia
Civil a consecuencia de una
queja de un subordinado», no
por el Ayuntamiento, el alcalde,
familiares de la concejala u
otros particulares. A su juicio,
cualquier otra interpretación «es
simplemente falsa y persigue
confundir a la opinión pública,
lo mismo que tratar de mezclar
en el asunto al Concello, alcalde,
concejala y grupos políticos».
Además, García Pacín subraya
en un comunicado, en respuesta
a lo manifestado hace unos días
desde la Asociación Profesional
de la Escala de Suboficiales de
la Guardia Civil —que vinculó el
expediente a José Lage con una
denuncia urbanística a familiares
de la edil—, que el sargento
no esta denunciado «por parar
ninguna obra, sino por presuntas
falsedades» —la supuesta
falsificación de firmas de subordinados—
que «tanto la propia
Guardia Civil como los jueces en
su momento juzgarán».
García Pacín sale al paso en
dicho escrito de las afirmaciones
de este colectivo de la Benemérita,que criticó el «escarnio público » al sargento. La parlamentaria
recalca en su comunicado
que «jamás ha sido denunciada
por irregularidad urbanística ni
cualquier otra causa», y añade
que «el hecho de que el familiar
de cualquier persona resulte denunciado
no supone en absoluto
responsabilidad para dicha persona », tras lo que reitera que ni
ella ni ningún familiar suyo interpuso
denuncia alguna contra
el sargento.
QUE JAS VECINALES . Por otro
lado, y en relación a la afirmación
del colectivo de suboficiales
de que José Lage nunca fue objeto
de queja en 40 años de servicio,
Isabel García Pacín replica
que es «falso» y, como prueba,
menciona una denuncia contra
el sargento presentada en octubre
de 2002 por una veintena de
vecinos ante el delegado del Gobierno
en Galicia, el subdelegado
en Lugo y el teniente coronel
de Lugo.
Incide en que en el escrito, «que cuando menos se trata de
una queja o reclamación», los
vecinos denuncian problemas
con una familia y piden que «se
depuren responsabilidades que
puedan derivarse de la actuación
parcial y proteccionista» del sargento
con esa familia.
Por último, y sobre los apoyos
con los que, dice la asociación de
suboficiales, cuenta el mando
de Friol, la parlamentaria afirma
que no son «espontáneos»,
sino que el propio sargento recogió
«casa por casa» firmas a
personas «a las que no ha perjudicado
simplemente para avalar
que con el firmante nunca tuvo
problemas».