La Guardia Civil no halló indicios de que se hubiese producido ningún altercado entre sus agentes en los pasillos de los juzgados lucenses dentro del marco de la operación Carioca, tal y como publicó días pasados el periódico local. Ayer, el instituto armado dio a conocer su versión en la que recuerda que en el artículo «se daba por hecho que agentes territoriales de la Benemérita habrían tenido un cruce de palabras y gestos bastante subidos de tono con otros agentes». Añade la versión oficial que «a día de hoy, después de una investigación surgida a raíz de lo publicado, los responsables de la institución en Galicia, no han hallado indicios o pruebas que determinen la veracidad de los hechos sobre los que da cuenta el citado medio».
«Desde la Guardia Civil se significa que es la propia institución la más interesada en subsanar cualquier tipo de conducta contraria a la ética y al decoro profesional y, a la vista de la gravedad de los hechos que se denunciaban, por la 15 zona de la Guardia Civil, con sede en A Coruña, se ordenó la práctica de una información reservada, para el esclarecimiento de los hechos y la determinación de los presuntos responsables y, en su caso, proceder a iniciar el correspondiente procedimiento sancionador, tal y como se contempla en la Ley Orgánica Disciplinaria del Cuerpo, salvo que los incidentes tuviesen carácter penal, en cuyo caso serían los tribunales de justicia los competentes», apunta el instituto Armado.
«Los miembros de la Guardia Civil han puesto desde el primer momento toda su determinación para el total esclarecimiento de los hechos que se investigan, guardando un celo absoluto en el cumplimiento de las garantías de dependencia, imparcialidad y respeto que se les debe a los responsables de la investigación, desterrando cualquier conducta física o verbal que puedan suponer una obstrucción o menoscabo de las garantías reseñadas en la instrucción de la citada operación jurídico policial», señala finalmente el comunicado de la jefatura gallega de la Guardia Civil.