Interior retira de destino al sargento de Friol acusado de falsificar firmas

Defensa lo suspende indefinidamente de funciones, aunque el mando recurrirá la resolución

FRIOL. El Ministerio de Interior ha ordenado la retirada de destino definitiva del sargento de Friol, José Lage Prado, según figura en el Boletín Oficial de la Guardia Civil publicado anteayer.
Ese mismo documento interno divulga otra resolución del Ministerio de Defensa con la suspensión de funciones del mando del instituto armado en Friol, que ya estaba apartado de su cargo durante seis meses por falsificar presuntamente la firma de un agente en la tramitación de una denuncia urbanística.
Según fuentes del instituto armado, la nueva orden supone una destitución indefinida del oficial. No obstante, el sargento expedientado recurrirá esos dictámenes y confía en que si sale absuelto del proceso judicial pueda continuar su carrera en la Benemérita.
En cualquier caso, el «cese de destino» dictado por el Ministerio de Defensa implica que José Lage Prado tiene un plazo de un mes para retirar sus pertenencias del acuartelamiento de Friol, donde disfrutaba de vivienda en usufructo
propiedad de la Guardia Civil.
De esta forma se cumple la medida solicitada en varias ocasiones por el sindicato mayoritario del cuerpo, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que desde un principio exigió la retirada de destino del sargento tras el conflicto generado en el propio centro de trabajo y con el alcalde, el popular Antonio Muiña. No obstante, el mando apartado de Friol tiene el respaldo del sindicato de suboficiales, la Asociación de la Escala de Suboficiales de la Guardia Civil (Asesgc Profesional).
DE NUNCIA URBANÍSTICA. El conflicto en el cuartel de Friol surgió a raíz de una denuncia urbanística formulada por el sargento en relación a una obra de familiares de la parlamentaria popular Isabel García Pacín.
Según la versión dada por la Asociación Unificada de Guardias Civiles, el suboficial de Friol falsificó la firma de tres guardias. Uno de los agentes que rechazó firmar el documento entró en una depresión por sus discrepancias con el sargento.
El mando en Friol llegó a denunciar a ese subordinado ante sus superiores por una presunta falta de desobediencia. Ese enfrentamiento motivó una investigación por parte de la escala de mando de la Guardia Civil en Lugo. El 19 y 20 de agosto el capitán en Vilalba, Virgilio López Rico, y el comandante en Lugo, Miguel González Arias, informaron al juzgado y la Fiscalía de las posibles actuaciones punibles del suboficial de Friol.
El sindicato mayoritario AUGC había manifestado que en el cuartel de Friol no se respiraba un buen ambiente de trabajo.
La labor de José Lage Prado en Friol había cosechado filias y fobias.
En 2002 una veintena de vecinos presentaron una queja ante la subdelegación del gobierno y el teniente coronel de Lugo porque supuestamente el sargento «protegía a una familia».
El suboficial expedientado, no obstante, tiene una hoja de servicios llena de condecoraciones, donde incluso figura haber entrado en una casa en llamas en Guntín para socorrer a una familia.
Lage Prado, de 56 años y natural de Begonte, con más de 30 años de trayectoria profesional en la Benemérita, fue comandante de puesto en Guntín y A Fonsagrada. Posee la Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco, así como la medalla de oro del Ayuntamiento de Guntín. Ostenta, además, la cruz, placa y encomienda de la Real Orden de San Ermenegildo.