Un guardia civil adscrito al servicio de Información de la Comandancia de Lugo fue imputado por varios delitos, entre ellos uno de revelación de secretos, en el marco de la investigación de la operación Carioca que destapó la trama de los burdeles. El agente declaró en los juzgados lucenses y quedó libre con cargos, y al parecer no se tomó medida ninguna medida cautelar contra él.
Con este son ya tres los agentes de la Guardia Civil implicados en la provincia de Lugo en los dos últimos meses. Dos de ellos están encarcelados en Monterroso.
Este agente llevaba mucho tiempo vinculado al servicio de Información, aunque en alguna ocasión trabajó en el departamento antidroga. Es joven, aunque veterano en el cuerpo.
Esta imputación coincide con las declaraciones que en los últimos días tuvieron que prestar numerosos agentes, de diversas secciones, ante la jueza María del Pilar de Lara, que se encarga de las investigaciones de la operación Carioca. Además de los agentes también fueron llamadas otras personas, alguna de las cuales compareció como testigo y acabó imputada. Ya hay casi cincuenta imputados y quince encarcelados relacionados con esta trama.
La investigación judicial no está, ni mucho menos cerrada. En las próximas semanas es posible que se produzcan sorpresas con algunas imputaciones más que podrían afectar a agentes del instituto armado. La jueza dedica incluso las tardes que no le correspondería trabajar a seguir las investigaciones y a tomar declaraciones a testigos, algunos de ellos participantes en fiestas privadas organizadas en uno de los establecimientos nocturnos.
Mientras, los clubes de alterne clausurados siguen sin funcionar. En algunos incluso fueron colocados cierres con vallas de cemento para impedir el acceso de vehículos a los aparcamientos, como en La Colina, ubicado en Outeiro de Rei.