La Guardia Civil abrió paso a los camiones de Garsán por la huelga de obreros

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BURELA. El primer día de huelga indefinida de los trabajadores de Garsán, auxiliar de Alcoa ubicada en Burela, tuvo sus momentos de tensión por la presencia de dos patrullas de la Guardia Civil que acudieron al lugar tras ser avisados por la directiva, ya que la plantilla intentó impedir la salida de camiones de las instalaciones con destino a la fábrica.
La directiva por el momento no negocia con la plantilla, apunta el portavoz, Manuel Yañez, motivo por el que decidieron cortar la salida de los vehículos que partían con material hacia Alcoa, como medida de presión. Se colocaron en la puerta y al poco tiempo llegaron dos coches de la Guardia Civil con seis agentes, que preguntaron a los conductores de los camiones si querían salir y éstos contestaron que sí. «Entón un dos gardas civís díxonos que polas boas ou polas malas os camións ían saír», relata Yañez, por lo que desistieron en su empeño.