Detenido un inspector de la Policía Local en la operación Carioca

CLUBES DE ALTER NE: También arrestaron a un funcionario del Concello, relacionado con la propiedad de las instalaciones del Queens ▶ MULTAS: Al agente se le relaciona con delitos de prostitución y también con influir para que fuesen retiradas sanciones ▶ SEG UNDA FASE : En los últimos siete días un hostelero y una prostituta fueron apresados y otras cuatro personas, imputadas

clubLUGO. La Guardia Civil detuvo a primera hora de la mañana de ayer a un inspector de la Policía Local de Lugo por su presunta relación con la trama de los clubes de alterne que investiga el juzgado número uno, conocida como operación Carioca, que suma ya unas 25 personas arrestadas, once de las cuales ingresaron en prisión provisional.
El secreto sumarial que rige en el caso impide saber cuáles son los cargos que se le imputan, pero todo parece indicar que están relacionados con la inducción a la prostitución. Su posible detención era un secreto a voces desde que empezó la redada, hace dos semanas, dado que el inspector era un habitual del club Queens, tanto que incluso se le relacionaba con la propiedad o la gerencia del mismo, lo cual al parecer nunca llegó a probarse.
El agente fue apresado cuando salía de su casa, en Rábade, y trasladado a los calabozos, donde pasó el día de ayer. A mediodía se entrevistó con su abogada y está previsto que hoy, a primera hora de la mañana, sea puesto a disposición judicial.
Tanto en declaraciones de chicas de alterne como en conversaciones telefónicas pinchadas, al policía local se le relacionaría directamente con la intendencia de los locales, es decir, con negociaciones para traer a mujeres de Suramérica y obligarlas a prostituirse hasta que pagaran la deuda contraída con la red.
Pero contra él hay algo más, relacionado con las multas de tráfico, un caso que investiga por su cuenta otro juzgado, el número 3. Según parece, el agente pudo haber mediado para que se retirasen multas de la Policía Local a algunos encargados del club de alterne o incluso al cabo de la Guardia Civil que ya está en la cárcel de Monterroso por esta causa desde hace diez días.
El segundo arrestado en el día de ayer también es empleado del Concello de Lugo, pero está en excedencia.
Su relación con el expediente tampoco se conoce, aunque su esposa, también funcionaria, trabaja en el departamento de sanciones. El detenido está empleado en la empresa que gestiona los aparcamientos de la zona azul, aprovechando su experiencia porque su actividad profesional la comenzó hace años en Aparkisa.
Según algunas fuentes, es el propietario de las instalaciones que albergan el Queens, en O Ceao.
También estaba en los calabozos una mujer de nacionalidad española, al parecer acusada de aborto. Posiblemente no fue la única intervención de ayer por la tarde, puesto que la decena de agentes que investiga el caso, llegados de Madrid, trabajaron durante todo el día y por la tarde practicaron diversas diligencias.
El resto. La semana pasada fue apresado un hostelero, propietario de un pub en la zona centro de Lugo, y su mujer, brasileña, también fue citada como imputada. Al parecer recurrieron a la red para legalizar a una familiar de ella.
Quedaron en libertad.
El balance de la operación Carioca eleva a unos 25 el número de detenidos. En la cárcel están 11 personas relacionadas con el Queens y La Colina, en Outeiro de Rei, y el gerente del Eros, un lucense que acaba de abrir un local de copas en las inmediaciones del Parque. Sin embargo, el eje de la operación —de ahí que fuera ejecutada por agentes de Régimen Interno de la benemérita— es un cabo de la Guardia Civil que pasó a la reserva hace un mes y que desarrolló la gran parte de sus 35 años de carrera en la Brigada Judicial, y en concreto en operaciones contra la prostitución.
Por ello, tenía a numerosas mujeres bajo su paraguas, como testigos protegidas, lo que le generó fricciones con proxenetas y también con algunos compañeros.
Por ello, el soplo a Régimen Interno lo dieron dos compañeros, lo que propició la operación y el espectacular registro en la comandancia de la Guardia Civil. El guardia atribuye precisamente su detención a una venganza, tanto
de estos agentes por celo profesional, como de un proxeneta que cumple condena a consecuencia de una redada del cabo. Según éste, el preso urdió desde la cárcel una venganza y pagó a prostitutas para que testificasen contra él
guardia civil. Esta causa está en marcha desde hace meses en otro juzgado lucense.

Abusos, vídeos sexuales y abortos

El caso tiene ingredientes verdaderamente novelescos. Según los pocos datos que se conocen de la investigación, existe un vídeo de contenido sexual grabado con una cámara oculta en una habitación de un club, que sería clave en el proceso.
Fue una de las pruebas que se buscó en los registros, tanto en los burdeles como en la comandancia, pero al parecer no apareció. No todos los delitos son propiamente relacionados con la prostitución, también hay un supuesto abuso sexual, que una mujer atribuye al cabo, y casos de inducción al aborto, con los que se relaciona a uno de los proxenetas. En alguno de los casos se suman nueve presuntos delitos y la operación sigue abierta.