RE DACCIÓN
LUGO. Un guardia civil que
estaba preso en el módulo especial
para fuerzas del orden
de la cárcel de Monterroso apareció
muerto anteayer. Todos
los indicios apuntan a que se
quitó la vida, ya que apareció
ahorcado. El agente, de unos
55 años, cumplía una pequeña
condena por haberse quedado
con parte de un pequeño alijo
de droga en Asturias, donde
estaba destinado, ya que él era
natural de Luarca. Tenía historial
médico por problemas
psicológicos. Estaba apartado
del cuerpo desde 2005.
En este módulo hay actualmente
algo más de una docena
de miembros de las fuerzas del
orden, todos ellos condenados
o en prisión preventiva.