El Gobierno central no prevé el cierre de cuarteles que reclaman guardias civiles en Galicia

La dispersión poblacional llevó a la dotación de cuarteles de la Guardia Civil en no pocos núcleos rurales, que ahora afrontan la fase de despoblación. Algunos agentes del instituto armado ponen en duda la operatividad actual de las instalaciones que están distribuidas en el territorio, aunque el Gobierno central no se ha fijado como reto suprimir ninguno de los cuarteles existentes hasta el momento.

El delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, asegura que éste no es un objetivo a corto plazo, y que, de hecho, lo que se busca es aumentar la presencia de estos cuarteles, con la construcción de seis nuevos y la rehabilitación de otros 22, a través del Plan E que puso en marcha el Ejecutivo estatal. Para ello, se han destinado a estas actuaciones --salvo dos, están todas en marcha-- unos 33 millones de euros, que se suman a los algo más de 2 millones que se reservaron este año para el mantenimiento y reparación de infraestructuras al margen de Plan E. En total, unos 35 millones presupuestados para la Guardia Civil en Galicia, que es la tercera comunidad donde más se invierte.

En buena medida, esto está vinculado a la dispersión poblacional, que lleva a algunos profesionales a defender cambios. Desde la AUGC, la asociación de guardias civiles mayoritaria en Galicia, su secretario general, Juan Manuel Oitavén, sí propone el cierre de estas instalaciones, aunque para buscar una mayor operatividad en las existentes.

En este sentido, argumenta que la distribución que existe en Galicia data del pasado siglo, cuando las patrullas se hacían ''a pie''. Con los años, éstas pasaron a hacerse en un vehículo, lo que permite ''abarcar más territorio''. Considera que con la agrupación se podría mejorar la efectividad, pues asegura que ahora hay cuarteles que cierran durante buena parte de la jornada, cuando lo que interesa son patrullas ''24 horas al día''. Aunque se trata de un asunto que tienen en estudio, fija como óptimo una patrulla en un radio máximo de ''10 o 15 kilómetros''.

La configuración actual, según denuncia, lleva a que cuando surge una emergencia en determinados puntos de la comunidad la patrulla más próxima se sitúe ''a 50 kilómetros de distancia'', porque los puestos de puntos más cercanos están cerrados ''la mayor parte del día''.

Municipalismo
En este contexto, Oitavén asegura que el minifundismo local y el rechazo de los alcaldes a prescindir de sus cuarteles es el principal escollo que existe para emprender una reorganización que, a su juicio, conllevaría una mayor operatividad. ''Lo que interesa es que haya patrullas en la calle'', advierte, por lo que insta a los regidores a que ''entiendan que lo primordial para las poblaciones es tener los agentes cerca'', independientemente de que su base esté o no en el municipio en cuestión.

Pese al incremento de efectivos en hasta un 19,2% entre los años 2004 y 2009 --son ahora 5.159 agentes, 834 más que hace un lustro--, la AUGC considera que la plantilla sigue siendo insuficiente. Justifica, al respecto, que la dispersión obliga a que sean ''muchos más'' los necesarios. ''Si en Castilla con dos patrullas hay mucha población atendida, aquí se quedan cortas'', subraya.

Doble dependencia: Interior y Defensa
La Guardia Civil tiene un cometido primordial que es proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de los españoles, garantizando la seguridad ciudadana. Esta acción, que se le contempla en la Constitución, la desarrolla con una doble dependencia: del Ministerio de Interior para servicios, retribuciones, destinos y medios; y del de Defensa para ascensos y misiones de carácter militar.

Aunque le atribuye funciones la Constitución española, lo cierto es que la Guardia Civil fue fundada en 1844, durante el reinado de Isabel II, a modo de fuerza de Infantería y Caballería para atajar la inseguridad rural de la época. A día de hoy se mantiene presente en el territorio estatal. Galicia es la Zona XV del cuerpo, que consta de comandancias, compañías y puestos.