LUGO. El delegado del Gobierno
en Galicia, Antón Louro, firmó
ayer que la detención de un cabo
de la Guardia Civil en el marco
de la operación Carioca —iniciada
por el juzgado de instrucción
número 1 de Lugo para investigar
la existencia de una supuesta trama
delictiva relacionada con varios
burdeles de la provincia— no
empaña la imagen de este cuerpo
en Galicia, «senón xustamente o
contrario», dijo.
«Que nun colectivo tan grande
como a Garda Civil apareza unha
persoa que poida ter un comportamento
irregular é un bo indicador
de que o corpo funciona e de que
ten os seus propios mecanismos
de control», apuntó. Con respecto
a la instrucción del caso, el delegado
del Gobierno reconoció que las
autoridades están deseando que se
esclarezca todo lo que se tenga que
esclarecer y que, si alguien tuvo
un comportamiento irregular, «que pague por el», concluyó.
CARGO. Antón Louro hizo estas
declaraciones poco antes de la
toma de posesión del nuevo jefe
de la comandancia de Lugo, el
teniente coronel Gonzalo Borrás
Formoso —coruñés de nacimiento
y lucense de adopción—, quien rehusó
hacer declaraciones ante los
medios de comunicación.
Durante el tradicional discurso
de investidura, Borrás Formoso
agradeció la «confianza» depositada
en él por los mandos superiores
y expresó su deseo de finalizar
en su nuevo destino su trayectoria
profesional, «que según lo previsto
tendrá lugar en el año 2013,
cuando llegue a los 61 años de
edad», explicó.
El nuevo jefe de la comandancia
lucense aseguró que asume el
cargo «con la máxima ilusión» y
con la intención de continuar el
trabajo realizado por sus predecesores
en el cargo, «para que la
provincia de Lugo siga teniendo
uno de los índices de criminalidad
más baja de España».
En su intervención, Gonzalo
Borrás se dirigió también a los
agentes de la Benemérita que desempeñan
su labor en la comandancia
lucense, a los que pidió su
colaboración y un trabajo «callado
y discreto», además de ofrecerse
para «dar solución» a sus inquietudes
y anhelos profesionales.
Tras la toma de posesión oficial,
los asistentes al acto presenciaron
la ofrenda de una corona de laurel
en honor a todos los guardias civiles
fallecidos.
Asistentes. En su presentación
oficial como jefe de la comandancia
lucense, Gonzalo Borrás, estuvo
acompañado por el general
jefe de la Guardia Civil en Galicia,
Manuel Ferreiro Losada, el subdelegado
del Gobierno en Lugo, José
Vázquez Portomeñe, y el predecesor
en el cargo de este último,
Jesús Otero.
Al acto asistieron igualmente
el alcalde de la ciudad, José López
Orozco; el presidente de la Diputación
Provincial de Lugo, José
Ramón Gómez Besteiro, y la delegada
de la Xunta de Galicia en la
provincia, Raquel Arias, así como
otros representantes de la vida política
lucense.
También estuvieron presentes
en el evento la presidenta de la Audiencia
Provincial, María Josefa
Ruiz Tovar; el fiscal jefe de Lugo,
Javier Rey Ozores; el jefe provincial
de Tráfico, Gonzalo León Vázquez;
el comisario jefe de la Policía
Nacional de Lugo, Maximino Losada,
y el concejal de protección
de la comunidade, José Rábade,
entre otras personalidades.
Finalizado el acto oficial —y
después de escuchar los acordes
del himno de la Guardia Civil— los
asistentes al evento disfrutaron
de un ágape servido en las propias
instalaciones de la comandancia
lucense.
Durante su visita a Lugo,
Antón Louro destacó que
la atención a la seguridad
ciudadana continúa siendo
una «prioridad» en la provincia
lucense. De hecho, el delegado
del Gobierno en la comunidad
señaló que, en los últimos
cinco años, se invirtieron en
Galicia un total de 32 millones
de euros destinados al arreglo
de cuarteles y a la realización
de otras mejoras, seis de los
cuales tuvieron como destino
la provincia de Lugo.
20% más de efectivos
Antón Louro señaló igualmente
que, en dicho periodo, tanto
en la comunidad gallega como
en Lugo se registró un incremento
del veinte por ciento
en el número de efectivos de la
Guardia Civil.
Dispersión poblacional
Durante su intervención, el delegado
del Gobierno en Galicia
hizo referencia a la dispersión
poblacional de la provincia
lucense, lo que supone una «dificultade añadida» a la
actuación de los agentes. En
este sentido, Louro destacó el «mérito» que supone que Lugo
figure en las estadísticas como
la provincia más segura de la
comunidad gallega y la segunda
de España con las tasas
más bajas de criminalidad.
51
cuarteles en la provincia
Actualmente, la Benemérita
tiene distribuidos por la provincia
de Lugo un total de 51
acuartelamientos, que, tal y
como señaló Antón Louro durante
la toma de posesión de
Gonzalo Borrás, cubren unas
comarcas «muy diferenciadas
entre sí», concluyó.