El sargento de la Guardia Civil de Friol, suspendido de funciones durante seis meses

Un sindicato pide su cese definitivo porque beneficiaría al cuerpo y a los vecinos

El sargento que estaba al frente del cuartel de la Guardia Civil ha sido apartado de sus funciones por un período de seis meses. La suspensión por un semestre fue anunciada ayer por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que sin ocultar su satisfacción por la medida reclamó un paso más: el sindicato solicitó que al sargento se le aplicase un cese definitivo en el destino.

Según la información facilitada por el sindicato, el sargento estaba ya suspendido en funciones. La situación del cuartel de Friol se vio en vuelta en polémica hace casi dos meses, pues a finales de septiembre se desveló que el encargado del puesto había intentado imponer a un agente de la localidad la firma de una denuncia por una obra, que iba además dirigida a la familia de la concejala y diputada autonómica popular Isabel García Pacín.

Tal como se publicó entonces, la negativa de uno de los miembros del cuartel a colocar su firma en el documento desembocó en una investigación interna tras informarse de lo sucedido a la Comandancia de la Guardia Civil de Lugo. La cuestión tenía como origen la posible falsificación de tres firmas, que acompañaban a la del sargento en una denuncia presentada en el Concello de Friol por posibles irregularidades en unas obras, y en la posible falsedad de la denuncia misma, basándose en unos hechos que, según recalcaron fuentes consultadas ayer, no tenían nada de irregular y se ajustaban con total normalidad a lo estipulado legalmente.

En favor del respeto

La situación decretada con la suspensión, pese a merecer una impresión favorable de la mencionada asociación, no es definitiva sino cautelar. Por ello, la AUGC reclama que se le aplique al sargento un cese en el destino en lugar de la suspensión temporal, e incluso se citan las medidas que podrían lograrse con esa decisión: se evitaría «un mal mayor» en el puesto friolense de la Benemérita y se mantendrían «la disciplina interna y el respeto al ciudadano».

El funcionamiento interno de las instalaciones no se vio libre de este hecho. De acuerdo con la versión dada ayer por la AUGC, el agente que se negó a firmar la denuncia redactada por el sargento y que informó a sus superiores de posibles amenazas tras esa decisión suya tuvo que darse de baja para evitar «posibles represalias». Actualmente, en cambio, se ha reincorporado ya a su destino.

Problemas internos

El revuelo que se originó hace casi dos meses, al destaparse las denuncias y la implicación de miembros de la Guardia Civil, puso de manifiesto, pese a la discreción con que algunas partes de manifestaron, que algunos problemas internos ya habían surgido antes. La AUGC los relacionó directamente con la «prepotencia» del sargento, que, sin embargo, sí encontró respaldo en la asociación de suboficiales.

De acuerdo con informaciones facilitadas, hubo agentes que llegaron a pedir el traslado por los problemas de convivencia con el mencionado sargento, que en cambio antes, estando destinado en el cercano municipio de Guntín, fue galardonado por el Concello como premio a su conducta, pues se jugó la vida para subir a un edificio en llamas en el centro urbano.