Un ginecólogo lucense, sospechoso de hacer abortos en el caso de los burdeles

juzgadosEl eslabón que faltaba en los casos de aborto ilegales descubiertos en la investigación de los clubes de alterne ya está aclarado. El autor de esas operaciones ilegales al parecer es un ginecólogo lucense, con iniciales C.A.M., cuya clínica ya fue registrada en días pasados por los agentes de la Guardia Civil de Régimen Interno que trabajan en el caso desde hace más de un mes.

Los guardias localizaron en su día a una de las mujeres que abortó, la cual fue detenida y puesta en libertad tras «colaborar mucho con la Justicia», según su abogado. También a los supuestos inductores, el encargado del Queens, J.M.G.A., y el empresario de excavaciones R.L., con quien presuntamente tenía una relación la chica. Ambos están en prisión.

Y quedaba por localizar al autor material de la operación, el ginecólogo, que según algunas fuentes ya fue interrogado el pasado 25 de noviembre en el juzgado. Tiene al menos una consulta en el centro de Lugo y otra en A Coruña. Habría sido en esta última donde realizó la intervención ilegal.

Según las declaraciones que figuran en el expediente, que sigue bajo estricto secreto sumarial, algunas mujeres declararon que este médico era quien practicaba las interrupciones del embarazo, por lo que cobraba unos 500 euros. Según esto, realizaba los abortos en su clínica y en condiciones que no garantizaba la seguridad de la paciente si había problemas.

En uno de estos testimonios, una prostituta declaró que había visto como miembros de la red colgaban por una ventana a una compañera suya, con el fin de que se sometiera a un aborto.

Solicitud de libertad
El abogado que defiende al empresario preso por este motivo confirmó el pasado 25 de noviembre que pedirá la puesta en libertad de su cliente —como ya hizo el letrado del cabo de la Guardia Civil con el suyo—, y que posiblemente utilizará como argumento que la salida de prisión de R.L. no interferirá ahora en investigación alguna, dado que el círculo está cerrado con la localización del médico. La posible interferencia en las pesquisas fue uno de los motivos que esgrimió el juzgado para mantenerlo entre rejas, a pesar de que su abogado demostró el arraigo en la ciudad y que se trata de un empresario con más de 20 empleados en su nómina.

Otra vez de madrugada
El juzgado número uno empezó el pasado 25 de noviembre su guardia ordinaria —una de cada tres semanas—, lo que supone que la actividad se traslada a la tarde, la noche o incluso la madrugada, dado que los funcionarios tienen disponibilidad. La jueza Pilar de Lara aprovecha esta semana para trabajar en estas diligencias y, de hecho, en la noche del martes al miércoles las declaraciones se extendieron hasta entrada la madrugada. Se centraron en esta ocasión en chicas de alterne que trabajaban en los clubes clausurados, Queens, La Colina, Volvoreta y Eros, alguna de ellas con responsabilidades en la gestión de los mismos.

Al no existir información oficial, el número de implicados es difícil de establecer. Entre la treintena de detenidos ya hay representantes de las tres principales fuerzas del orden: un guardia, un policía local y otro nacional.