LUGO. Un vídeo casero grabado en un club de alterne lucense es
una de las claves principales de la
investigación que sigue el juzgado
de instrucción número uno contra
la prostitución en cuatro locales,
en una redada que suma ya 20 detenidos,
once de los cuales ingresaron
en prisión preventiva.
Aunque el mutismo es total,
este periódico pudo saber que
una cámara escondida en una de
las habitaciones que utilizan las
prostitutas grabó una escena comprometedora,
donde se ve cómo
uno de los detenidos presumiblemente
se propasa con una chica de
alterne. La mujer no se encuentra
hoy en día en Lugo y podría estar
incluso fuera del país. Este vídeo
supuestamente fue guardado por
alguien del local y luego cayó en
manos de dos guardias civiles de
la comandancia de Lugo, que fueron
quienes dieron el soplo a los
mandos de la Benemérita, lo que a
la postre propició la operación.
Las grabaciones ilegales no son
una práctica excepcional en locales
de alterne y se realizan con pequeñas
cámaras de vigilancia inalámbricas,
que se pueden ocultar
en cualquier sitio. Estos pequeños
artefactos, no obstante, se utilizan
habitualmente en la hostelería,
sobre todo dirigidas a las cajas
registradoras, con el propósito de
controlar al personal.
No se descarta que además de ésta existan otras grabaciones en
poder de los investigadores, donde
aparecen además los clientes que
frecuentaban los locales. No es la
primera vez que ocurre algo así.
Hace dos décadas, cuando la Policía
desarticuló el ‘puticlub’ donde
trabajaba Pandora, también hubo
vídeos donde se veía a prostitutas
con personas conocidas de la ciudad,
así como actuaciones de las propias chicas. Esas grabaciones
llegaron a estar perdidas durante
varios días, justo antes del juicio
en la Audiencia Provincial de
Lugo, pero al final aparecieron.
Tres implicados más. La Guardia
Civil detuvo en las últimas
horas a una chica de alterne y a
un hombre, ambos extranjeros.
También llevó conducida a una
tercera persona, aunque sólo en
calidad de imputada. Es una joven
que trabajaba en uno de los
clubes. Todos ellos quedaron en
libertad con cargos tras prestar
declaración en el juzgado.
Así pues, el balance de la operación
Carioca, iniciada el viernes
de la pasada semana, es de
20 detenidos. Once de ellos están
ingresados en diferentes centros
penitenciarios. Se sabe que el cabo
de la Guardia Civil implicado, así
como el ex agente de A Pontenova
de 65 años, fueron recluidos en
el módulo especial que hay para
miembros de las fuerzas del orden
en la prisión de Monterroso. Del
resto, la mayoría están en Bonxe,
aunque al menos a una mujer la
recluyeron en Teixeiro por estar
amenazada.
En líneas generales y a falta de
información oficial —a pesar de
que todos los detenidos pasaron ya
a disposición judicial, momento
en el que el gabinete de prensa de
la Guardia Civil suele facilitar los
datos básicos a los medios—, el
juzgado aplicó la medida cautelar
de prisión a los encargados, dueños
y porteros de Queens, Volvoreta,
La Colina y Eros, mientras que
quienes quedaron libres son sobre
todo chicas de los locales.
En la comandancia de la Guardia
Civil, algunas de cuyas oficinas
fueron registradas hace una
semana, se volvió ya totalmente
a la normalidad. De hecho, se
piensa que no habrá más implicados
en la Praza de Bretaña. De
haber otros agentes, se sospecha
que podrían ser de otros cuerpos.
También se habla insistentemente
sobre la posibilidad de que haya
abogados, aunque estos rumores
pueden proceder del hecho de que
hay dos letrados que tiempo atrás
se vieron envueltos en problemas
con la Justicia. Lo que sí parece
probable es que haya registros o
recogidas de documentos en otros
organismos oficiales.