El cabo de la Guardia Civil de Lugo encarcelado en la operación Carioca contra clubes de alterne acusó a un proxeneta al que detuvo hace años de pagar a prostitutas y a algún compañero suyo en el cuerpo para que lo inculpasen en este proceso.
Aunque el sumario está bajo estricto secreto, poco a poco se van conociendo datos de la investigación. Según esta hipótesis, un encargado de un club de alterne condenado a nueve años de prisión orquestó desde la propia cárcel una cuidadosa venganza contra el guardia que lo detuvo, a resultas de la cual resultó ahora implicado en la operación Carioca. Un juzgado de Lugo incluso tiene abiertas unas diligencias por esta causa, desde hace aproximadamente un año.
En estas pesquisas judiciales estarían imputadas varias prostitutas, el propio proxeneta y al menos un guardia civil. La teoría del ahora encarcelado es que las chicas y el agente habían recibidodinero para que testificasen contra el cabo, miembro de la Brigada Judicial y que llevaba 35 años en el cuerpo, buena parte de los cuales dedicó a la investigación de la prostitución en locales de alterne de Lugo, con numerosas operaciones a sus espaldas.
Pero no es la única ‘vendetta’ de la que se cree objeto el cabo. Según su versión, además de ese frente exterior, también hay uno interior, por parte de otros dos agentes con los que tenía enemistad y recelos profesionales. Serían los que dieron cuenta a Régimen Interno de un vídeo sexual grabado de forma clandestina en un club. Uno de los fines de los registros efectuados en la comandancia, los clubes Volvoreta, Queens, La Colina y Eros y varios pisos habría sido la localización de esa grabación, clave para el desarrollo del proceso. Sin embargo, no es el único vídeo que se investiga, dado que las grabaciones clandestinas al parecer eran habituales en estos locales.
Pruebas
A pesar de esta teoría exculpatoria, avalada incluso con unas diligencias judiciales anteriores, la realidad es que el guardia civil fue enviado a prisión incondicional por siete delitos, entre los que están cohecho, revelación de secretos, falsedad y abusos sexuales. También están presos dueños, encargados y porteros de los locales precintados, hasta un total de diez personas, del total de 20 arrestados en la operación Carioca.
El hecho de que el caso esté bajo secreto sumarial no permite en la práctica ejercer ningún tipo de defensa efectiva. A pesar de que el entorno del cabo y su abogado se negaron a facilitar cualquier tipo de información, todo parece indicar que el principal argumento del guardia civil será intentar demostrar que todo se debió a una venganza. Ya el día que presentó un ‘habeas corpus’ se manifestó en tal sentido ante la autoridad judicial.
Entre tanto el trabajo sigue. Las pesquisas parece que se orientan sobre todo a la legalización de prostitutas, por lo que no se descarta que le sea requerida numerosa información a la Subdelegación del Gobierno. También se baraja la posibilidad de que haya otros agentes del orden implicados, aunque en las últimas horas se habló de la posibilidad de que trabajen fuera de la provincia de Lugo.