La Guardia Civil de Lugo desarticuló una banda dedicada al tráfico de armas entre España y Portugal en el marco de un operativo, denominado PPK, que condujo a la detención de cinco personas, tres de ellas en Portugal, así como a la intervención de veinte amas de fuego, recambios para las mismas y munición de distintos calibres.
Las investigaciones dirigidas por la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo, Pilar de Lara Cifuentes, permitieron determinar que los dos lucenses arrestados durante este operativo adquirían en una armería española armas supuestamente inutilizadas que remitían a un especialista portugués que las manipulaba hasta dejarlas aptas para su uso.
Fuentes próximas a la intervención precisaron que la red delictiva ahora desmantelada proveía de armas de fuego a distintas organizaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes asentadas en Galicia.
Este despliegue, que corrió a cargo de agentes adscritos a la Comandancia de la Guardia Civil de Lugo, incluyó cuatro registros domiciliarios, dos de los cuales se practicaron en Lugo capital, mientas que otros tantos se llevaron a cabo en sendas viviendas ubicadas en disintos puntos de la provincia.
Según informó ayer el sargento primero de la comandancia lucense, José Luis Raposo, en declaraciones recogidas por Efe, este operativo se puso en marcha el pasado agosto, cuando los investigadores detectaron la presencia en Galicia del que consideraban podría ser el proveedor de armas de una banda de traficantes de droga.
A partir de ahí se puso en marcha un operativo en el que participaron efectivos del Equipo de Delincuencia Organizada (EDOA) de Lugo y del Equipo del Crimen Organizado de Galicia (ECO), que contaron con la colaboración de la Policía Judiciaria (PJ) portuguesa, que practicó tres de las cinco detenciones.
Fuentes de la Guardia Civil precisaron que el centro gallego de distribución de estas armas estaba en Lugo, aunque las detenciones que se llevaron a cabo en España tuvieron lugar en el municipio pontevevedrés de Meis, donde fueron arrestados J.R.C., de 55 años, y A.P.F., de 40, dos vecinos de Lugo a los que les fueron intervenidos un fusil de asalto modelo AK47 y otro que es utilizado habitualmente por efectivos del Ejército de Suiza.
"Detectamos la presencia de individuos que, según nuestras sospechas, suministraban armas a una banda de traficantes, y a partir de ahí se activó un operativo en el que participaron agentes del EDOA y ECO Galicia. Posteriormente solicitamos la colaboración de la Policía Judiciaria, ya que teníamos constancia de la vinculación de estas personas con portugueses relacionados con el tráfico de armas", puntualizó Raposo