Las multas de la Guardia Civil bajan hasta un 90%

Los recortes y la precariedad laboral provocan malestar en la Benemérita

traficoLA Asociación Unificada de Guardias Civiles en Madrid (AUGC-Madrid) ha denunciado que el número de multas interpuestas en la región ha descendido hasta un 90%, dependiendo del subsector. La organización, la de mayor representatividad en el sector (unos 28.000 afiliados de 70.000 efectivos con los que cuenta la Benemérita), achaca a la falta de medios y a la precariedad laboral este drástico descenso. El máximo responsable de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro, admitió recientemente que «hay casos» de agentes que están dejando de formular algunas multas por la llamada huelga de «bolis caídos». En los casos graves o muy graves se sigue denunciando. Fuentes de la Guardia Civil precisaron que el reglamento del Cuerpo permite al agente advertir o sancionar a un conductor en caso de que considere que está cometiendo una irregularidad.

Joaquín Cánovas, secretario de AUGC-Madrid, explicó a ABC que, «si bien parece ser que hay una huelga de “bolis caídos” [la Guardia Civil no cuenta con el derecho a huelga, por lo que se trataría de una huelga de celo], lo que se constata es el hartazgo por la regulación de la jornada laboral». «Lo que hay —añadió— son recortes en los presupuestos que no están siendo bien gestionados por los responsables». Así, en el Subsector Norte de Madrid (engloba los destacamentos de Villalba, el Especial de Príncipe de Vergara, Barajas y Buitrago del Lozoya) se registró en junio un 90% menos de multas con respecto a mayo. En el subsector sur, que comprende los destacamentos de Valdemoro, Leganés, Móstoles y Arganda, el descenso de junio con respecto a mayo fue del 60%. Todo ello, en número absolutos y según los datos que ofrece AUGC-Madrid, se traduce en que, si en mayo se interpusieron alrededor de 11.000 multas en Madrid, en junio la cifra osciló entre el millar y las 1.500. «Algún destacamento, a 27 de junio, no había puesto ninguna denuncia; normalmente, se ponen 1.200 por destacamento», indicaron. En cambio, las ayudas en carretera subieron en torno al 40%.

Joaquín Cánovas, secretario de AUGC-Madrid, explicó a ABC que, «si bien parece ser que hay una huelga de “bolis caídos” [la Guardia Civil no cuenta con el derecho a huelga, por lo que se trataría de una huelga de celo], lo que se constata es el hartazgo por la regulación de la jornada laboral». «Lo que hay —añadió— son recortes en los presupuestos que no están siendo bien gestionados por los responsables». Así, en el Subsector Norte de Madrid (engloba los destacamentos de Villalba, el Especial de Príncipe de Vergara, Barajas y Buitrago del Lozoya) se registró en junio un 90% menos de multas con respecto a mayo. En el subsector sur, que comprende los destacamentos de Valdemoro, Leganés, Móstoles y Arganda, el descenso de junio con respecto a mayo fue del 60%. Todo ello, en número absolutos y según los datos que ofrece AUGC-Madrid, se traduce en que, si en mayo se interpusieron alrededor de 11.000 multas en Madrid, en junio la cifra osciló entre el millar y las 1.500. «Algún destacamento, a 27 de junio, no había puesto ninguna denuncia; normalmente, se ponen 1.200 por destacamento», indicaron. En cambio, las ayudas en carretera subieron en torno al 40%.

Cánovas asegura que «las denuncias han bajado, por un lado, por el descontento de la Agrupación de Tráfico y, en general, en la Guardia Civil». Y aclara: «AUGC no ha convocado ni apoya la “huelga de bolis caídos”; pero entiende el descontento con la jornada laboral y el recorte del 5% como funcionarios».

Esta situación no es exclusiva de Madrid. Aunque no hay aún una estadística a nivel nacional, algunas provincias sí tienen su recuento. El malestar entre los números de la Agrupación de Tráfico se está dejando sentir en Sevilla, con un 90% de menos multas; Castellón (80%); Málaga (entre el 80% y el 90%); Albacete (10%); Zaragoza (entre el 60% y el 70%); La Coruña (80%); Lugo (73%); Orense (50%); Pontevedra (87%), y el mencionado caso de Madrid (hasta un 90%).

«Un oficial ha pagado la ITV»

Las situaciones que se están dando en la Comunidad de Madrid son irrisorias. Estas son algunas muestras: «Hay destacamentos que están operando con dos turismos, ya que los demás están parados por no haber dinero para pasar las pertinentes revisiones», explica Joaquín Cánovas, secretario general de AUGC-Madrid. También exponen el caso de algún oficial que ha tenido que echar mano de su vehículo particular e, incluso, ha pagado de su bolsillo la ITV de un coche del destacamento para poder prestar servicio.
Aseguran en la asociación profesional que Tráfico ha recibido órdenes para que no se recorran más de 200 kilómetros por pareja al día, de manera que haya que realizar tres o cuatro estacionamientos durante el servicio para no hacer recorridos. También se recorta en pruebas de alcoholemia.
Eso sí, indican que los servicios de asistencia en carretera han subido del orden del 40%: de 125-150 al mes por destacamento se ha pasado a 225-250 en junio.
Este periódico ha intentado reiteradamente recabar un nuevo testimonio de la DGT, sin éxito. Remiten a las declaraciones de su máximo responsable, Pere Navarro, del pasado 16 de junio en unas jornadas de educación vial en la sede de la Policía Local de Getafe. Aquel día, Navarro explicó que «hay casos en los que, pues sí, paran, te avisan, pero no formulan la correspondiente denuncia».
<MC>El director general dio a entender que había que esperar a ver cuánto duraba la protesta: «Si esto dura mucho —dijo Pere Navarro—, al final podría tener su reflejo en la seguridad vial. Pero si tiene una duración limitada en el tiempo, pues bueno». La huelga de «bolis caídos» lleva ya así más de un mes.
Ya en 2005, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil hizo algo similar, otra huelga de celo. El objetivo, en aquella ocasión, era que el Gobierno central les concediera a los agentes que patrullan en carretera un complemento de seguridad vial por importe de 150 euros. Y lo consiguieron.