"Entre la pena y la nada, elijo la pena", sentenciaba un personaje de Las palmeras salvajes. Pero entre la bolsa y el honor, los Guardias Civiles de Galicia se quedan con la opción más ética. Con "grave malestar" han reaccionado ante las últimas directrices de la Dirección General de Tráfico (DGT). Sus superiores establecen un baremo que incluye "gratificaciones económicas": los que multen alcoholemias positivas recibirán una puntuación nueve veces superior a los que auxilien en carretera. Según los agentes, "ya nos vemos como mercenarios con fines recaudatorios".
Echando culpa a la crisis, la DGT ha recortado en material y efectivos. Y a raíz de ese ahorro, las multas cayeron en Galicia un 65%: con la consecuente merma en las arcas de Tráfico. La Dirección General reacciona premiando y primando a los que pongan más sanciones. Según la Unión de Guardias Civiles Galicia (Unión GC), "las directrices emitidas el 22 de julio obvian la labor preventiva y premian de forma ilícita el incremento de expedientes sancionadores". Esta orden de obligado cumplimiento indica las puntuaciones a los agentes según el ejercicio de sus funciones, "con unos baremos inmorales que causan un grave perjuicio al ciudadano". Así lo lamenta la Unión de Guardia Civiles: el auxilio en carretera se valora con un punto, pero una alcoholemia positiva con nueve puntos.
Unión GC recuerda que "detrás se esconde una clara gratificación económica, premiando a los guardias según sus puntos". La entidad concluye que "los guardias estarán mejor valorados cuanto mayor sea la cuantía a ingresar en la DGT". Consciente del "drástico" descenso de expendientes sancionadores, el colectivo rechaza "la complicidad permisiva de la DGT para convertirnos en mercenarios con riesgo para el ciudadano". Los agentes lamentan de este modo las "actitudes cuatreras de los que creyéndose poseedores de la verdad absoluta nos fustigan con directrices fuera de lugar". Otro verano calentito.
galicia@elcorreogallego.es