Un guardia civil que llegó ayer por la tarde al centro de salud de Chantada con síntomas de haber sufrido un infarto murió cuando los médicos trataban de reanimarlo. El servicio de emergencias 112 llegó a movilizar un helicóptero para trasladar al paciente con urgencia a un hospital, pero el hombre murió antes de que pudieran evacuarlo.
El fallecido es un agente de la Guardia Civil natural de la parroquia chantadina de Pedrafita. Estaba adscrito al cuartel de Chantada y tenía algo más de 50 años.
A primera hora de la tarde, el hombre se acercó al centro de salud conduciendo él mismo su coche. Mientras el personal del centro pedía un helicóptero al 112, el médico de guardia empezó a reanimarlo al ver que su estado empeoraba. El helicóptero llegó a Chantada poco después, pero volvió a su base de vacío porque el paciente ya había fallecido.