LUGO. Un dispositivo de búsqueda
fue activado ayer para tratar de
localizar en el Miño a su paso Lugo
el cuerpo de hombre que desapareció el pasado sábado. Buzos de la
Guardia Civil en lanchas y miembros
de Protección Civil peinaron
el río a su paso por Lugo durante
todo el día de ayer, apoyados por
agentes de la Policía Nacional.
El operativo fue puesto en marcha
por la propia Policía Nacional,
tras recibir el sábado, sobre
las nueve de la noche, un aviso
de que un hombre podría haberse
ahogado en el río. La ropa de este
hombre, perfectamente doblada y
con la documentación dentro de la
cartera, apareció a primera hora
de la tarde en el catamarán que
atraca en el área recreativa de Los
Robles. Dado el tremendo calor
que hacía y que la ropa estaba doblada,
los que la vieron pensaron
que su propietario habría decidido
darse un baño.
Sin embargo, al ver que a las
nueve de la noche el hombre seguía
sin aparecer, decidieron avisar
a la Policía Nacional, que se
personó de inmediato en el lugar.
Según informaron a este diario
varias fuentes, el desaparecido es
un hombre de Lugo, de 52 años
y con antecedentes de problemas
psiquiátricos, al parecer un trastorno
bipolar.
El operativo de búsqueda se
puso en marcha a primera hora
de la mañana de ayer. En un principio,
la Policía Nacional solicitó ayudad a Protección Civil de Lugo,
que envió una lancha con cuatro
voluntarios que estuvieron toda
la mañana recorriendo las zonas
cercanas al pantalán donde está atracado el catamarán, así como
el caneiro y las zonas de las orillas
más próximas.
Posteriormente se unieron a la
búsqueda varios agentes con lanchas
del Grupo Especial de Operaciones
Subacuáticas (GEAS) de
la Guardia Civil. La búsqueda se
prolongó ayer durante todo el día
y se suspendió con el atardecer,
aunque se reanudará hoy.
La Policía de momento baraja
dos hipótesis: que el hombre
efectivamente tuviera calor, decidiera
darse un baño y sufriera
algún problema o que sea un acto
de suicidio. Según las fuentes consultadas
por este diario, no es raro
que los suicidas se quiten la ropa
y la dejen doblada con sus pertenencias
dentro antes de lanzarse
al agua, comportamiento que ya
ha sido documentado en otras
ocasiones.