El fiscal imputó a dos jóvenes sendos delitos de atentado, así como faltas de maltrato y amenazas como consecuencia de un altercado ocurrido en plenas fiestas de Chantada del año 2007 en el pub Zipi y Zape. B.J.C.M y F.L.Y., debían ser juzgados por estos hechos ayer en la capital lucense, sin embargo la vista se suspendió como consecuencia de la incomparecencia de un testigo. Se enfrentan cada uno de ellos a la petición de pena de un año de cárcel, a multas y días de localización permanente.
Según la acusación pública, uno de ellos le dio un puñetazo y otro lo golpeó en el brazo. El agente había acudido al establecimiento debido a una pelea que protagonizaban los dos acusados.