paul a vilariño
☝ pvilarino@elprogreso.es
LUGO. Al menos por una mañana,
un buen número de estudiantes
lucenses de Secundaria tuvieron
ayer claro que su futuro profesional
pasaría por entrar a formar
parte de la Guardia Civil. Y es que
las demostraciones que llevaron
a cabo los diferentes grupos especializados
de la Benemérita en el
instituto Nosa Señora dos Ollos
Grandes abrieron ante sus ojos un
mundo de posibilidades.
«Los jóvenes ponen mucha
atención en todo lo que escuchan
y se sorprenden con la gran cantidad
de especialidades que se pueden
desarrollar dentro del cuerpo », destacó el capitán Manuel
Saavedra, coordinador en Lugo del
plan para la convivencia escolar
del Ministerio de Interior.
programa. Desde primera hora
de la mañana, los escolares siguieron
las charlas que los agentes impartieron
sobre el uso indebido y
los peligros de internet, el consumo
de drogas, o los peligros y
responsabilidades de la seguridad
vial.
«Les explicamos aspectos de
actualidad, como las consecuencias
de tener un accidente de tráfico
o de conducir sin el permiso de
circulación», comentó Saavedra.
Sin embargo, el momento más
interesante de la jornada llegó sin
duda con las exhibiciones a cargo
de los especialistas de montaña y
los perros adiestrados, presenciadas
también por el subdelegado
del Gobierno en Lugo, José Vázquez
Portomeñe. Los agentes simularon
el rescate de una persona
en un supuesto pozo y su evacuación
a través de una tirolina. una
actuación que despertó los aplausos
de los escolares. Acto seguido,
dos avezados perros encontraron
sendos envases con explosivos y
hachís que habían sido previamente
escondidos en las pistas
polideportivas.
«¿Pero los perros se drogan?»
Ante esta pregunta de los alumnos,
los agentes explicaron que
los animales «no son adictos a
las drogas», sino que se entrenan
con un guía que los premia con
un juguete cada vez que olfatean
y localizan lo que buscan.
HELICÓPTERO.
Finalmente, los jóvenes
pudieron observar de cerca
uno de los helicópteros de la Benemérita,
un BK 117, que se desplazó desde A Coruña y aterrizó en medio
de la Ciudad Cultural.
Los pilotos explicaron además
los numerosos servicios que el
aparato realiza en tierra, mar y
aire, desde colaborar en rescates,
hasta vigilar la inmigración
ilegal. ¿Pero llevan metralleta?,
preguntó un alumno, que se fue
un poco decepcionado tras la respuesta
negativa del piloto.
