Parece que los robos de cobre no pasan de moda, o eso reflejan la estadísticas. A pesar de no llegar al nivel de años anteriores, en los últimos meses, se han producido diversos hurtos relacionados con este material, junto con otros semejantes, como el acero o el aluminio. Así, el mercado negro demanda y los ladrones distribuyen.
Fuentes de las fuerzas de seguridad del Estado reconocen que ''es cierto que se están dando con cierta frecuencia'' incidencias de este tipo, aunque matizan que ''ya hubo más de lo que hay'', destacando que ''hace dos años aquello era mucho''.
Concuerdan con esta apreciación los datos facilitados por la Guardia Civil. Según la información presente en los archivos de la Benemérita, en lo que va de año este cuerpo lleva efectuadas ya casi un centenar de actuaciones, concretamente 98, 72 de ellas sólo en la provincia de A Coruña. Sin embargo, a estos datos habría que sumarle todavía las actuaciones efectuadas por la Policía Nacional y policías locales en las demarcaciones de su competencia, lo que eleva todavía más esta cifra.
¿Pero cuál es el destino de este material robado? Según señalan las mismas fuentes, la mayor parte de los robos los lleva a cabo ''gente que se dedica al tema de la chatarra''. Es decir, destinan este metal a su venta en chatarrería. Y es que algunos de estos negocios pueden llegar a pagar hasta 2.000 euros por cada tonelada de cobre. Pero este no es el único destino de estos hurtos, ya que estas fuentes comentan también que ''hay de todo, hay muchos listos, entre comillas, que roban este material para sus propias obras''.
En cuanto a las detenciones, en lo que va de año, sólo la Guardia Civil lleva ya 18 arrestos por casos relacionados con robos de este tipo. De nuevo, la mayoría de ellas se han registrado en la provincia de A Coruña, concretamente 12.
Ejemplos para todos los gustos
El origen del cobre robado es de lo más variado, desde infraestructuras en construcción a vías de tren abandonadas, pasando por farolas o cableado del tendido eléctrico. Los ladrones le echan imaginación y las opciones son múltiples, con lo que hay ejemplos para todos los gustos.
Así, el pasado mes de abril agentes de la Guardia Civil sorprendieron a un hombre en el municipio coruñés de Sada robando cable de cobre en una obra urbana. Al ser descubierto por la patrulla policial, este individuo llegó a intentar agredir a los agentes con el cable sustraído y a amenazarlos de muerte.
En el mismo mes, se registró otro intento de robo de este tipo en el término municipal ourensano de Verín, donde la Guardia Civil detuvo a dos jóvenes vecinos de esta misma localidad, al ser sorprendidos cortando cable de cobre del tendido telefónico.
También en abril, efectivos de la Policía Nacional de Vigo detuvieron a un joven de 23 años, como presunto autor de un robo de 1.500 piezas de sujección de carril de la estación ferroviaria de la localidad pontevedresa de Redondela. Las piezas robadas estaban valoradas en 6.000 euros. Según indicaron fuentes de las fuerzas de seguridad, los hechos ocurrieron en el muelle de vía y obras de la estación de Renfe de este municipio.
La estación coruñesa de Meirama-Cerceda también ha sido objeto recientemente de uno de estos robos. La Guardia Civil de Ordes detuvo a dos jóvenes, uno de ellos menor de edad, acusados de robar unos 40 metros de rollo de cobre en las proximidades de esta estación. El material estaba valorado en unos 2.000 euros.
Pero los cacos no sólo tienen predilección por las zonas abandonadas. La Policía Nacional sorprendió a un hombre en A Coruña, robando cable de las recién instaladas farolas de la Tercera Ronda en compañía de su hijo de 8 años. Esta detención fue posible gracias a la colaboración ciudadana, ya que un vecino alertó del suceso. Los agentes intervinieron al acusado 33 metros de cable y un cajetín de conexiones eléctricas.
También hay otras operaciones de mayor envergadura. La Policía Nacional detuvo hace poco a tres personas en A Coruña, relacionados con hasta 18 robos con fuerza de cables, tuberías y herramientas en almacenes, naves industriales y obras. Las investigaciones han permitido comprobar hasta 63 ventas en chatarrerías efectuados por estos individuos. Se calcula que el valor de lo sustraído por esta banda podría ascender a unos 39.000 euros. Y la lista sigue sumando día tras día. Esta misma semana, la Guardia Civil detuvo a dos varones en Arteixo (A Coruña) acusados de uno de estos robos. ¿El objetivo? 25 tubos de acero valorados en 1.800 euros.
A Coruña, a la cabeza
Según los datos facilitados por la Guardia Civil, A Coruña es, con diferencia, la provincia que más robos de cobre sufre. Y es que, por ejemplo, no hay que olvidar que la provincia coruñesa es en la que han quedado en desuso más kilómetros de vía férrea.
De este modo, en lo que va de 2010, los municipios de esta provincia han sufrido un total de, por lo menos, 72 robos, frente a los 12 de Pontevedra, los 9 de Ourense y los 5 de Lugo.
A Coruña también lidera claramente el ránking provincial de detenciones por robos de cobre. De hecho, 12 de las 18 que se han producido en Galicia desde principios de año se han dado en territorio coruñés. Las 6 restantes se reparten por el resto del territorio gallego.